El 03-02-2010
se cumplía el IX aniversario de su fallecimiento y un día como hoy ya hace 9
años su cuñado Eduardo escribía estas palabras para despedirlo mientras
esparcíamos sus cenizas en el Monte Coronado (Málaga).
Pepe:
Es difícil hablar contigo sin mirarte a
los ojos, tus ojos profundos, serenos, con claridad meridiana, esos mismos
ojos, que sin decir palabras, nos lo decía todo.
Hoy estamos
juntos para despedirte, porque te has marchado a un viaje que no comprendemos,
que no entendemos, que no queremos que estés haciendo, pero así lo has querido
y nos dejas huérfano de cariño, de afecto, de amor y con una inmensa pena,
negra, profunda.
Así, que te
decimos adiós, dándote las gracias por haber podido compartir contigo tu vida,
por habernos enseñado la sutileza de los caminos, lo onírico del pensamiento,
el cromatismo de los colores de tus cuadros.
Gracias por
haber sido como has sido.
José, te queremos.